Bueno, hoy es el gran sorteo de la lotería, todo el mundo loco con una lotería bastante pobre, muy poco premio para el dinero que arriesgas. No faltará el que diga que "menos da una piedra", si uno quiere siempre encuentra algo con lo que conformarse. A mí no me va a tocar, imposible, ni un céntimo jugado.
Las deudas de la conciencia no están saldadas ni mucho menos, pero entre el temporal de frío y el final del año es mejor dejarlo aquí e irse a hibernar. A partir de ahora aquel que quiera puede ir a los "Lugares en los que reinabamos" de Blogspot, es posible que alguna vez esté por allí.
Con voz infantil me dijiste: "Es hora de ir a mimir" Y yo juraré que eso era lo único que querría escuchar jamás. Y así con pijama y la cara recien lavada meterme debajo del edredón nórdico y no tener que despertar nunca más de vuelta a la realidad.
Pero si algo me ha de matar sé que será mi afan por saber, por elaborar teorías y clarificar la realidad. Y así mis noches suelen alargarse hasta cerca del día, atado a una canción sin ver su fin y sin dormir, jugando con las cosas que puedan hacerme daño hasta tener las manos bien quemadas.
Debería haberte dicho sí cuando me dijiste con voz infantil si quería zumo y galletas; después irme a dormir.
Sabeis esos días de verano en los que olisqueas el aire y tienes la certeza de que va a haber tormenta; yo los odio. Detesto saber de antemano que és lo que sucede más allá de mi vista, que va a pasar. Ese estar esperando a que caiga la espada de Damocles, a que suene la campana que sin ningún tipo de dudas tiene que sonar. Uno espera a que se abra el telón y aún sabiendo que se va a a abrir mientras espera no puede fruncir el ceño, cuando se abre tampoco puede mostrar sorpersa porque al fin y al cabo ya sabía lo que iba a haber encima del escenario
Los que vivimos a golpes de eventualidades usamos como puntos de agarre pequeños clavos que nos mantienen unidos al suelo, muchas veces miramos al cielo sabiendo que más pronto que tarde saldremos hacia él sin vuelta atrás. La rotura de los puntos de agarre de verdad relevantes hacen el mismo ruido al romperse que las edades del tiempo al caer, un fractura seca, casi silenciosa, que pasa inadvertida pero que nunca se puede reparar. Y ves seprarse tus pies del suelo, te olvidas de los nombres insignificantes y recuerdas más que nunca y para siempre los importantes; olvidas el color de las cosas y las palabras que componían las historias que alguna vez te contaron, finalmente sólo recuerdas las cosas que tengas escritas en las manos y que ya no volverá a ser tu cumpleaños nunca más.
La canción que estoy intentando terminar:
"Veo arder mis ciudades de papel y tú sigues ahí mirándome, desde el cristal, recordándome que yo cai ya más de una vez. Me dices:
"Olvidarás el Rock and Roll con el paso de tu voz. Al fin estarás allí, atado a un canción sin ver su fin y sin dormir. Lalalalalrallalarala.....""
Hoy por fin he dado por terminada la canción "Atlántico". La idea de esta canción surgió a finales de 2007 e iba a ser una canción de En Boca de Nadie, hice una letra y una melodía de voz, la verdad es que aquella melodía era bastante lamentable, y se llegó a mirar alguna cosas para sacar adelante la canción, pero al final se quedó colgando. Al final cuando terminé "Clara (o el arrepentimiento)" decidí que era hora de cumplir el compromiso con Atlántico y rehice la letra y terminé la canción con una melodía y un rumbo distintos al de aquella versión inicial. Empecé a grabar en mayo de este año y a lo largo de todo este tiempo fue viniendo distinta gente a hacer sus aportaciones. He de reconocer que grabar con otra gente a veces puede resultar algo cansado, pero en general resulta algo bastante entretenido e instructivo, por un lado por ver a gente sin ningún tipo de dedicación musical poner ilusión y esfuerzo por conseguir un buen resultado, y por otro por ver a gente con notable experiencia musical crear cosas de una calidad muy notable sin aparente esfuerzo.
Durante este tiempo de grabación hice una canción llamada "Mar de Fondo" con intención de ser un complemento para "Atlántico", era una canción muy sencilla basada en los acordes de "Atlántico", pero poco a poco la canción fue creciendo y a pesar de contar con una música muy sencilla me pareció muy interesante el aire que iba tomando, finalmente en una de las sesión de grabación de "Atlántico" pedí a Carlos López que escribiera alguna estrofa más para la letra y que cantara. De esta canción también hay una versión instrumental y hay una versión con un poema recitado que personalmente es la versión que más me gusta.
Para descargar las canciones en sus distintas versiones y con los libretos se puede hacer entrando en MusicalBeat.com o si no pinchando aquí: AtlánticoMar de Fondo
Escribo aquí y ahora con las gafas quitadas, viendo borrosas las letras de la pantalla, saboreando aún la última cerveza.
Hice estos días pasados un nuevo album de fotos y momentos que ya nunca olvidaré. Lo hice con la sensación constante de insatisfacción, de que las cosas no eran lo que debían ser, no eran todo lo que podían ser. Aun así construí una bonita sucesión de diapositivas, de esas que te perseguirán porque te lo mereces, de ronroneos y cancioncillas, de gestos y miradas.
Caminé hasta la taquilla de la estación, miré el mostrador y no vi ningún billete, miré a los ojos de la persona que estaba al otro lado de cristal y me habló de los trenes, de los barcos, de los autobuses, de los aviones y de viajes que habían partido desde la estación hacía ya tiempo. No le pregunté si tenía algún billete para mí, sabía que ya no había ningún billete para volver a casa; le di las gracias, me despedí y salí de la estación para irme a la habitación del hotel a mirar mis albumes de fotos y mis diapositivas. Me dormí en vela para que el tiempo pasara muy despacio y pudiera así mirar una y otra vez mis fotos hasta desgastarlas, como si mañana no fuera a llover de nuevo, como si el verano no se hubiera ido con ella.
Voy a intentar hablar rápido y resumido de comepollas y babosos intelectuales.
En ocasiones me imagino caminando por un camino de gravilla que va atravesando un ostentonso jardín, en medio una cansa no menos ostentosa, de esas casas de época. Entro y ya oigo voces suaves y huelo el humo de los puros. Abro las puertas del salón-biblioteca y allí las paredes colmadas de estanterías rebosantes de bellos, ilustrantes, antiguos libros, receptáculos mágicos de sabiduría y basijas sagradas de esencias humanas; cortinas de suave y cálido e incitante terciopelo rojo se anteponen a las ventanas; Alfombras de tonos marrones traídas de la lejana persia, tierra de imperios y de arena, de nómadas dominando el desierto, descansan estiradas sobre el suelo cual bellas mujeres esperando el alba en su jergón cubierto de plumas y pétalos de rosa; suntuosos butacones de cuero y detalles en regio roble. Allí se ufanan hombres de pluma en mano por dominar las palabras, haciendo piruetas y cabriolas con las frases enganchadas en la punta de sus estilográficas; las mejillas hinchadas, el cuello replegado para la voz con sus versos recitados. Camino hasta el centro del salón, hago sobre mis talones un giro de trecientos sesenta grados y le digo: "Lo único que haceis es vomitar mierda, sois unos babosos intelectuales" Pego media vuelta y me doy el piro.
De los comepollas poco hay que decir, casi con toda seguridad todos hemos sido comepollas en algún momento. Comepollas es aquel o aquella que de forma gratuita hace halagos, bonitas y adornadas reflexiones sin sentimiento.
Si juntas a los comepollas y a los babosos intelectuales te encuentras a lo peor de la blogosfera (mierda de palabra joder), y mira que hay basura y desperdicio en ella. Pues nada, esta ha sido mi reflexión de hoy, ya si eso otro día os deleitaré con otra bonita reflexión.
Casi la totalidad de España en alerta por calor. Temperaturas de cuarenta grados en algunos sitios. Gente bañándose en las fuentes. Chicas en bikini acostadas sobre la hierba en los parques... Aquí hace fresco para esta época del año, generalmente está nublado y desde ayer lloviendo, incluso para hoy se esperan lluvias fuertes. Entonces es cuando recuerdo a Matías Prats y digo "¡¿Pero esto qué es?! ¡¿Pero esto que és?!
Hasta los huevos del clima y de su puta madre. Olvidemos que desde hace unos tres años no tenemos un verano en condiciones. Olvidemos que cuando escuchas en la radio o televisión que se esperan subidas de temperatura y cielos despejado en toda España aquí ya se ven llegar las nubes y hay que coger los abrigos. Los nacionalistas gastan esfuerzos en señalar nuestras diferencias basándose en el idioma y en características históricas cuando lo que tenían que hacer es señalar al clima. Ahora que salgan los putos hosteleros (siempre quejándose, siempre mal) diciendo que los meteorólogos les joden diciendo que aquí va a hacer mal tiempo porque disminuyen los turistas, que no es verdad, que es un mito. Mis cojones es un mito. Ah y no quiero terminar sin mencionar que el que diga que uno no ve la belleza de Santiago hasta que lo ve con lluvia es un soberano gilipollas. Llévate el agua para tu puta casa a ver si también es más bonita. Es como Londres, no es más bonita con niebla ni con lluvia, pero siempre habrá algún apalominado diciendo soplapolleces. Y ojo, que no reniego de la belleza de los sitios mojados, pero tonterías las justas.
Todo el mundo sabe que cuando no se sabe de que hablar se habla de tiempo, y este post es una excusa para poner una canción. La escuché en una promo que salió hace unos días de la sexta temporada de House (si ya visteis la quinsta buscadla, pinta muy muy bien), una canción muy curiosa, que tiene un aire muy americano, con un sonido muy curioso y logrado, con mucha fuerza, que combina unaparte con cierto aire countrie, una parte muy suave y dulce, y otra con un fogonazo de potencia muy precisa. Lo curioso es que el grupo no es americano sino inglés, y lo más curioso es que el grupo es Elbow. Recuerdo haberlos visto allá por el otoño de 2003 y eran tan mortalmente apagados y soporíferos que aquello era para matarse lentamente. Así que ahí os queda. Los que estais bajo la ola de calor os poneis a la sombra y la disfrutais y los que estamos bajo la lluvia la escuchamos tranquilamente en casa hasta que pare de llover.
El mayor Tom solía pasar los días sentado en su nave contando las habichuelas que le quedaban en una lata de conservas. Hacía mucho tiempo que había dejado el mensaje para su mujer y se había despedido del control de tierra. Se aburría bastante flotando sin rumbo ni dirección, pero lo cierto es que tenía demasiado miedo de pulsar el botón de encendido en la consola y que desde el control de tierra le dijeran que habían encontrado la manera de hacerle volver. Y si los coches ya no andaban por las carreteras sino que surcaban el aire, y si su mujer tenía una nueva familia, con niños y un perro al que llamabán Totó; o peor aún, y si su mujer no tenía a nadie y todavía le esperaba...
Dorothy se sentía maravillada por las tierras de Oz. Disfrutaba de la compañía que le hacían sus nuevos compañeros de aventuras, tan icónicamente gays ellos, lejos de la aviesa vecina que quería separarla de su querido Totó. En ciento modo alejada de lo que le era propio había encontrado un poco de calma, recorría un camino para volver sin saber si quería volver. Caminaba sin querer saber sin encontraría la meta; y de encontrarla no sabía si la cruzaría. Un día tan igual como cualquier otro Dorothy comprendió una cosa en su cándida inocendia de los años 30, en el fondo deseaba demasiado volver y ensartarse en la enorme verga del sirviente negro de sus vecinos los Smith, quería sentirla dentro, muy profundo, lubricada por sus propio fluidos. Anhelaba la cocaína y las luces de colores. Se agachó, acarició dulcemente la cabeza de su querido Totó y le dijo "Es hora de volver a casa pequeñín"
Yo hace años que dejé mi casa, la descuidé, dejé que los okupas se hicieran con ella. Me hice a la idea de que no necesitaba aquella casa, en realidad ninguna casa. Marché al borde exterior del fin del mundo donde las esferas flotan calmadas en sus órbitas circulares, en alguna ocasión rozando la realidad pero sin dejarse vencer por la gravedad. Ayer me dormí queriendo volver a casa y al despertarme hoy seguía queriéndolo. Quizá mi casa ya no esté allí para mí, quizá fue destruida, quizá todas mis huellas fueron borradas y ya no me pertenece, o tal vez, simplemente, pertenece a otra persona. No importa, las causas perdidas siempre han sido mis favoritas. "Totó, creo que es hora de intentar volver a casa" él me miró con la duda en los ojos, diciendo en silencio que no creía que pudiera conseguirlo. Le miré, él me miró, le dije "Tengo que hacerlo" y él me respondió "Hazlo pues".
... Y recogerás mis pedazos de la arena de la playa justo antes de que el mar se los lleve para siempre. Solía decirte que el rock and roll nos mantendría unidos, quería creer que podía llegar a ser verdad.
Tocaba mi guitarra con todo el sentimiento, pero yo ya no era rock, los dedos se me iban a melodías demasiado antiguas y así, poco a poco, me iba rompiendo en pedacitos...
Un paseo sin destino, sólo un rumbo imposible como lo es volver atrás. Nunca va la arena hacia arriba... nunca; y la distancia lo es todo, todo lo que no se puede tener.